La doctora Karin Staab nos cuenta que existen enfermedades que pueden pasar inadvertidas para el resto de las personas y otras, como en el caso de la Rosácea, que son imposibles de ocultar porque en la mayoría de los casos afecta el rostro del paciente.

Además de las molestias propias de este padecimiento, debemos incluir aspectos que afectan la autoestima, puede causar depresión y hasta provocar dificultades a la hora de conseguir un trabajo que precise contacto directo con otras personas.

Pero, ¿qué es Rosácea? Enfermedad crónica que se caracteriza por el enrojecimiento e inflamación de la piel de la cara. Afecta principalmente la zona central de la cara con eritema (enrojecimiento) y pequeños capilares que se aprecian a simple vista en las mejillas o en la nariz. También pueden aparecer granos rojos con o sin pus, nódulos o engrosamiento de la piel (Fima). En casos especiales, puede afectar los ojos.

El enrojecimiento de la cara puede aumentar con el calor, ciertos alimentos o tras realizar ejercicio. Esa es la Rosácea, una enfermedad común que puede afectar a millones de personas en el mundo.
La doctora Karin Staab, explica que esta condición suele afectar a personas de piel blanca (un 10%) y aunque es más frecuente en mujeres (3:1), los hombres también pueden ser afectados y más gravemente. También afecta a personas de otros fototipos y etnias en un 4%.

“La rosácea es considerada una dermatosis inflamatoria crónica que se caracteriza por un enrojecimiento o eritema principalmente en la cara, la frente, mejillas, nariz o mentón. A veces puede afectar el cuello y el pecho”, señala la doctora Staab.
Cuando se inicia, este enrojecimiento ocurre en forma transitoria (flushing o Rash), pero según pasa el tiempo, puede hacerse más persistente. Hay muchas creencias erróneas respecto a ésta enfermedad. Existen varios tipos de Rosácea que tienen relación uno con el otro y comparten algunos síntomas, pero no necesariamente las personas los tendrán todos (aunque es posible que una persona presente varios tipos en su cara, señala la Dra Staab). En general la Rosácea no es una enfermedad que avance a otros tipos, pero sí empeora con los años. A pesar de ser una enfermedad incurable (como la Diabetes o la Hipertensión), los últimos años ha habido un gran avance en su tratamiento.

Tipos de Rosácea

  1. Rosácea Eritemato-telangiectásica o Tipo I o Vascular
  2. Rosácea Papulo-pustulosa o Tipo II o Inflamatoria (conocida como «Acné-Rosácea»
  3. Fimatosa, Fima o Tipo III (la Rinofima pertenece a este grupo)
  4. Rosácea ocular o Tipo IV

Existe, además, un estado conocido como Prerosácea, que no es el cuadro clínico propiamente tal, sin embargo, se beneficia de medidas preventivas para evitar su progresión a Rosácea tipo I, ya que hay vasodilatación que compromete el plexo dérmico superficial. Presentan habitualmente flushing (la piel del rostro se enrojece de manera rápida frente a los factores desencadenantes).

Rosácea tipo I es la más común. Además del flushing frecuente, aparecen vasos sanguíneos notorios en la zona centro facial, sensación de ardor y sensibilidad en las mejillas. Es el tipo más fácil y rápido de tratar, cuenta la Dra Staab.

Rosácea tipo II comienza cerca de la nariz y mejillas, pero se expande al resto de la cara. Como puede confundirse con Acné, si se trata como tal, puede empeorar.

La Rosácea fimatosa usualmente ocurre después de una fase inflamatoria previa (Rosácea tipo II) y no se desarrolla sin esa fase. Es la condición más difícil de tratar, pero en la actualidad no requiere cirugías grandes e invalidantes. La Dra Staab ha realizado varios tratamientos de ésta enfermedad con excelentes resultados estéticos.

Tipo IV es muy similar a la I, pero alrededor de los ojos; afortunadamente es de poca frecuencia. Evoluciona con ojo seco, irritación ocular y puede haber problemas a la vista. Estos pacientes no desarrollan la Rosácea tipo I en el resto de la cara. Es muy difícil de tratar, ya que no podemos usar lociones como en el resto de la piel. Se requieren algunos colirios para evitar la sequedad ocular.

¿Por qué se produce la Rosácea?

La causa íntima de la Rosácea es desconocida, a pesar del hecho que hay factores genéticos asociados. La Dra Karin Staab menciona que puede existir una combinación de factores fisiopatológicos que la desencadenan: “condiciones genéticas y factores ambientales determinados que induzcan la vasodilatación como el daño ocasionado por el sol, calor ambiental, emociones, actividad física intensa, consumo de alcohol y el consumo de ciertos alimentos muy condimentados, picantes o grasosos”. Dentro de los factores patológicos que la producen, parece existir un trastorno vascular e inmunológico que es gatillado por microorganismos cutáneos, como el Demodex Follicularum y que produce una respuesta desordenada venosa y linfática en la piel. Entonces, tenemos 3 pilares fisiopatológicos implicados en el desarrollo de esta enfermedad:

  • Infeccioso
  • Inmunológico
  • Vascular

Muchas veces, los pacientes con rosácea se sienten peor en invierno debido a la mayor exposición a ambientes cerrados y calefaccionados.

Factores desencadenantes:

  • Comidas
  • Queso
  • Chocolate
  • Comida picante (45 %)
  • Salsa de soya
  • Vainilla
  • Hígado
  • Bebidas artificiales o gaseosas
  • Vino tinto
  • Bebidas calientes (36 %)
  • Alcohol en general (52 %)
  • Drogas
  • Niacina
  • Nitroglicerina
  • Tabaco
  • Agentes tópicos (15 %)
  • Corticoesteroides tópicos
  • Retinoides
  • Cosméticos (41 %)
  • Acetonas
  • Alcohol
  • Sauna o calor húmedo
  • Calor ambiental (75 %)
  • Lámpara solar
  • Baños o duchas calientes
  • Clima
  • Sol (81 %)
  • Calor
  • Viento fuerte (57 %)
  • Frío (46 %)
  • Emoción
  • Enojo, furia
  • Estrés (79 %)
  • Vergüenza
  • Actividad física
  • Ejercicio (56 %)
  • Tos
  • Levantar pesas
  • Privación de cafeína

¿Tiene tratamiento?

Por supuesto, éste debe ser buscado con profesionales que tengan los conocimientos actualizados y la expertise necesaria y que además, cuenten con la tecnología necesaria para realizar un tratamiento de alta gamma y lograr mejorar esta enfermedad.

Siempre recordando el hecho de que se trata de una enfermedad crónica, es tratamiento tiene varios niveles según el tipo de Rosácea y su severidad y extensión. Su tratamiento se basa en los factores fisiopatológicos arriba mencionados (infeccioso, inmunológico y vascular). Va desde aprender cómo tratar la piel y evitar los factores desencadenantes (aquéllos que pueden gatillar su aparición), medicamentos específicas que se aplican sobre la piel (tópicos) para calmar la inflamación, estabilizar los factores inmunológicos e hiperreactividad vascular y disminuir la microflora en la piel y  tratamientos sistémicos (vía oral). Lo que se enlaza con el uso de tecnología de alta gamma como Láser y Luz Pulsada Intensa (IPL) que han tenido en el mundo un rol protagónico estos últimos años con el advenimiento de nuevas técnicas terapéuticas y resultados importantísimos sobre el componente vascular de la Rosácea.

En los tipos hipertróficos de Rosácea (Fimas) puede utilizarse también láser ablativo fraxel y mejorar el inesteticismo de manera importantísima en éstos casos que pueden ser deformantes.

La Dra Staab aclara que el tratamiento debe ser indicado y guiado por un médico especialista en el tema y que cuente con la tecnología de alta gamma necesaria para poder realizar un tratamiento completo en cada  paciente.

Tecnologías usadas:

  • Microdermoestimulación
  • Intradermoterapia
  • Luz pulsada intensa (IPL)
  • Láser transdérmico
  • Láser ablativo

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